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Winter’s Bone, de Debra Granik (2010)

Ree, su madre y sus hermanos.
Ree Dolly (Jennifer Lawrence) tiene diecisiete años y es quien está al frente de su familia. Cuida y alimenta a su hermano de doce y a su hermana de seis. Su madre está enferma y hace años que no habla. Viven en Missouri, una zona donde el apoyo y la ayuda de los vecinos será fundamental para ellos. El padre es un ex-convicto que debe presentarse en unos días ante la ley. A Ree no es algo que le importe demasiado, hasta que descubre que ha ofrecido como garantía de la fianza la casa donde viven y el bosque que la rodea.
La madera que les permite calentarse y los animales que pueden cazar para alimentarse no son poca cosa para esta familia de escasos, o nulos, medios. No pueden perder el bosque que les ayuda a subsistir. Por lo que Ree deberá emprender una búsqueda sin esperanza para tratar de localizar a su padre y convencerle de lo imposible. A través de su peregrinación de casa en casa, se nos presentará un catálogo de personajes a cuál más rudo y hostil. Nadie quiere ayudarla porque nadie quiere que remueva en el pasado de su padre. Hay demasiados intereses en mantener silencio y ni siquiera a sus parientes parece importarles su destino.

Ree enseñando a cazar a sus hermanos. El poder de los silencios.
La película es Jennifer Lawrence. Resulta difícil imaginar a otra en el papel después de verla a ella, y las nominaciones a los Oscar o a los Globos de Oro como mejor actriz dan buena cuenta de ello. Estamos ante una historia de personajes en la que los silencios cobran una importancia vital para su desarrollo.
En el plano visual, lo que más impacta es la crudeza de algunos momentos puestos en imágenes. Como cuando Ree enseña a disparar a sus hermanos o cuando despellejan una ardilla porque es lo único que son capaces de cazar para comer. Y lo que no se muestra: hay un montón de conversaciones que sabemos que se llevan a cabo fuera de cámara, en otra habitación o en otro lugar, que son fundamentales para el desarrollo de la historia. La forma de contar revela así el avance del argumento: el peso de los secretos, de lo que no quiere ser mostrado, de lo que no quiere ser escuchado.

Jennifer Lawrence como Ree Dolly. Western noir.
Winter’s Bone es uno de esos claros ejemplos de que el western y el noir son dos géneros que siempre han ido de la mano. Aquí se unen para mostrar una sociedad anclada en el pasado. Un entorno en el que la subsistencia es dura y en el que la naturaleza juega un papel fundamental en la vida de las personas. Madres adolescentes, mujeres al servicio de sus maridos —pero poderosas y agresivas—, violencia verbal y física dentro del ámbito familiar.
La música country pone el broche de oro en algunos momentos, llegando a ser terriblemente evocadora. Familias reunidas tocando y cantando, jugando a las cartas, con rostros serios como si en vez de ser una celebración se tratase de una situación solemne.
Sin duda los que ya la hayáis visto recordaréis de un modo imborrable la escena de la barca. No daré más pistas para quienes aún tengáis la suerte de poder acercaros a ella por primera vez. Es un momento que ya en la novela en la que se basa el guión de esta película deja huella, tal vez incluso más que de modo visual —porque nuestra imaginación suele ser más cruel que la puesta en escena de un film. De un modo u otro, una secuencia escalofriante como pocas.
*Winter’s Bone está basada en la novela homónima de Daniel Woodrell, con guión adaptado de Debra Granik y Anne Rosellini.
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Mía es la venganza, de Marie Ndiaye (2021)

El caso de Marlyne Principaux
La letrada Susane recibe una solicitud para ocuparse de un sumario. Ella está acostumbrada a enfrentarse a casos de perfil bajo y, sin saber muy bien cómo, se ve al frente de la defensa de una mujer que ha asesinado a sus tres hijos. Ella es Marlyne Principaux, y es su marido Gilles quien se pone en contacto con la letrada Susane para que le ayude a defender a su mujer ante los tribunales. Esta sería la premisa de arranque de Mía es la venganza.
El primer problema surgirá cuando la letrada Susane comprenda en su fuero interno los motivos de esta elección: Gilles Principaux la ha escogido a ella, precisamente a ella, porque treinta años atrás sucedió algo en el dormitorio de él. Ese algo no está del todo claro: como todo en esta novela está cubierto de una pátina de duda y niebla. Ella no recuerda bien, y el señor y la señora Susane no parecen estar por la labor de ayudarla a resolverlo; creen que es mejor dejar las cosas como están y no remover el pasado. Todo sugiere que él abusó de ella de algún modo, pero parece imposible desentrañar este misterio.
Mientras todo esto sucede, la letrada Susane también se relacionará con Sharon. Ella es una mauriciana con papeles a quien la letrada Susane creer que debe ayudar a toda costa. Debido a ello, la emplea en su hogar para que se ocupe de la limpieza del mismo. Pero a su vez se siente tan mal por hacerlo que deja la casa impoluta cada día antes de que ella se presente. La letrada Susane va a ayudarla con su caso, pero para ello necesita unos documentos que Sharon no parece dispuesta a darle. Todo son evasivas y pretextos.

Marie Ndiaye Una novela compleja
Mía es la venganza es una novela en la que las sombras predominan por encima de las luces. El motor que impulsa toda la narración son los personajes y sus relaciones, focalizándose todo en la letrada Susane. A pesar de ser ellos el elemento de mayor peso de la obra, no llegamos a conocer del todo a ninguno de ellos. No se nos muestran por completo sus motivaciones, sus dudas ni sus miedos.
Sabemos que Sharon no quiere entregar los papeles a la letrada Susane, pero no alcanzamos a ver sus verdaderas razones. La señora Susane no quiere confirmarle a su hija que el joven con el que estuvo en aquel dormitorio se apellidaba Principaux. Gilles no muestra de forma abierta su repulsa hacia el crimen cometido por su mujer.
Todo se presenta velado, confuso. Esta no es una novela de certezas: cuando finalizas la lectura tienes muchas más preguntas que respuestas. La experiencia lectora se convierte en un juego de espejos, en una búsqueda de la verdad. Quién miente y por qué. Quién se miente y por qué.
Estilo de Ndiaye
Si todo es tan confuso, ¿qué es lo que resulta tan hipnótico para que no abandones la lectura de Mía es la venganza? Ante todo, el juego a tratar de desentrañar todo aquello que nos está contando Ndiaye. Pero, por encima de cualquier elemento relacionado con la trama, el estilo de la autora.
Frases cortas, reiteraciones continuas (en esta reseña he jugado a ello tal y como hace ella con las menciones a la letrada Susane), la incógnita sobre los nombres de algunos de los personajes, y las relaciones que los unen. Y los alegatos en los que Gilles y Marlyne exponen los hechos del día del crimen con una serie de recursos agramaticales (como la propia traductora Palmira Feixas ha denominado por redes sociales) a través de repeticiones extenuantes de las conjunciones pero y porque.
«Pero sí, pero estoy bien donde estoy, pero todo el mundo es amable conmigo ahora. Pero al principio era diferente, pero lo entiendo, pero no le reprocho nada a nadie, pero ahora me acepta tal y como soy, con lo que hice, aunque sea difícil para algunas de las mujeres que me rodean, pero ahora me aceptan, sí.»
Mía es la venganza, pág. 107El título
Mía es la venganza deja tantas respuestas sin contestar que incluso dudamos de la intencionalidad del título una vez acabamos la lectura. Mía es la vengaza. ¿De Marlyne, de la letrada Susane, de quién exactamente? Si sois amantes de los libros claros y cerrados, aquellos que no te hacen pensar ni cuestionarte a cada vuelta de hoja qué está pasando en esas páginas, huid de este libro. Sin embargo, si os gustan las novelas con un estilo depurado y complejo, con frases medidas al milímetro y que os ocasionarán más molestia que placer, este es vuestro libro.
Título: Mía es la venganza (La vengeance m'appartient) Atora: Marie Ndiaye. Traductora: Palmira Feixas. Editorial: Gatopardo (2021). Año de publicación: 2021. ISBN: 9788412302158. Número de páginas: 216.
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Un cadáver para Harriet Vane, de Dorothy L. Sayers (1932) #LordPeterWimsey7

Harriet Vane investigadora
Harriet Vane está de vacaciones en el suroeste de Inglaterra. Está sola en la playa, y se queda dormida. Algo la sobresalta. ¿Un grito? Un sonido extraño, en cualquier caso. No tiene que caminar mucho para toparse con el cadáver de un hombre tendido sobre una roca. Tiene cortada la garganta de lado a lado, la sangre aún parece estar lo bastante líquida como para pensar en una muerte reciente, y no hay más huellas a su alrededor que las que la han llevado hasta allí. Como buena novelista de misterio, presta atención a todos los detalles que la rodean y percibe que la marea está subiendo. En poco tiempo, el cuerpo corre el riesgo de desaparecer. No lo piensa: registra sus bolsillos, toma unas cuantas fotografías, observa su ropa, su calzado y localiza una navaja cerca del difunto. Tras todo ello, se apresura a pedir ayuda.
Todo parece ponerse en su contra en su búsqueda de auxilio. Nadie tiene teléfono ni vehículo que pueda acercarla a un puesto de la policía. Tras varias horas de camino y de preguntar a todo con el que se cruza, consigue dar el aviso. Pero ya es demasiado tarde: el cadáver ha desaparecido arrastrado por las olas.

Playa en el suroeste de Inglaterra Peter Wimsey no tardará en enterarse de la noticia y acudir para prestar su ayuda. La principal incertidumbre inicial, teniendo en cuenta que no disponen de cuerpo que analizar, es si se trata de un suicidio o un asesinato. No parece que haya habido nadie cerca de la escena del crimen a la supuesta hora de la muerte, y eso les hace pensar una y otra vez en que debe tratarse de un suicidio. Sin embargo, un par de indicios ponen en duda esta teoría de manera constante.
El feminismo de Dorothy L. Sayers
Un cadáver para Harriet Vane es la séptima entrega de la serie de Peter Wemsey. Si en Veneno mortal ya habíamos conocido (y algunos incluso nos habíamos enamorado) de Harriet Vane, aquí forma una parte esencial de la trama. Y de hecho diría que es uno de los platos fuertes de la novela. Sus observaciones acerca de la posición en el mundo de las mujeres en aquella época son maravillosas. En un momento de la obra, gracias a la presencia de un personaje secundario, reflexiona sobre que no importa lo exitosa que pueda ser como novelista porque para la sociedad siempre será una fracasada si permanece soltera.
De hecho, uno de los juegos consiste en la petición de mano de Wimsey de manera constante y el rechazo de Vane una y otra vez. Ese toma y daca, unido a la visión que aporta Sayers (a través de Harriet) de cómo una escritora de novelas de misterio se enfrenta a un crimen real me han parecido los elementos más destacables, con creces. La autora deja claro que su protagonista no tiene por qué saber cómo observar y analizar un cadáver de verdad, que con aportar cuatro tecnicismos en sus libros es más que suficiente para que resulten convincentes. Y que a veces pensamos que los escritores son maestros del crimen, y de lo que deben serlo es de la palabra escrita. De poco sirve la presentación de una investigación impecable si luego la obra falla en su forma.

Dorothy L. Sayers Exceso de páginas
A pesar de que el arranque me parece excelente y que hay algunos momentos magníficos dentro de la obra, he de reconocer que me habría gustado que su extensión fuese menor. Creo que se dan vueltas en exceso a las coartadas, a las declaraciones de los testigos, a medir al milímetro dónde estaba cada uno a la hora de la muerte, a la invención de un código secreto que será fundamental para la resolución del caso.
No obstante, creo que Un cadáver para Harriet Vane merece mucho la pena leer. No solo porque las tramas de Dorothy L, Sayers son inteligentes y precisas como un reloj, sino por la caracterización de sus personajes.
Título: Un cadáver para Harriet Vane (Have his carcase) Autora: Dorothy L. Sayers Traductora: Flora Casas Editorial: Lumen (2007) Año de publicación: 1932 ISBN: 9788426416360 Número de páginas: 572
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Josefina de la Torre, una poeta que escribió novelas de quiosco (1907-2002)

A continuación os dejo la bibliografía consultada para la elaboración del podcast sobre Josefina de la Torre, tercero y último de la serie sobre las escritoras que escribieron novela popular en ‘La novela ideal’.
- La Edad de Plata de la literatura española (1868-1936) / Salvador Hernán Urrutia Cárdenas. Revista Internacional de Filología, Comunicación y sus Didácticas, ISSN 0212-0410, ISSN-e 2603-8560, Nº 22-23, 1999-2000 (Ejemplar dedicado a: Homenaje a Enrique Diez-Canedo Reixa), págs. 581-595
- https://www.academiacanarialengua.org/archipielago/josefina-de-la-torre/
- https://repositorio.uam.es/bitstream/handle/10486/689697/AN_3_5.pdf?sequence=1
- https://www.tdx.cat/bitstream/handle/10803/31793/beso.pdf.txt;jsessionid=E371710C019403C5DFBA14B27A7C92D9?sequence=2
- Women writers of Spain : an annotated bio-biographical guide / Carolyn L. Galerstein y Kathleen McNerney. Greenwood P., New York y 1986.
- Del quiosco al «best-seller» : la novela policíaca en España / Javier Sánchez Zapatero, Àlex Martín Escribà. Localización: En los márgenes del canon.Aproximaciones a la literatura popular y de masas escrita en español (siglos XX y XXI) / Miguel Carrera (ed. lit.), Ana M. Cabello García (ed. lit.), Malvina Guaraglia Pozzo (ed. lit.), Federico López Terra (ed. lit.), Cristina Martínez Gálvez (ed. lit.), 2011, ISBN 978-84-00-09388-4, págs. 93-107
- García-Aguilar, A., & Coello Hernández, A. . (2021). El género criminal en la trayectoria de Josefina y Claudio de la Torre: su colaboración teatral El enigma (1939). CAUCE. Revista Internacional De Filología, Comunicación Y Sus Didácticas, 44, 229–249. Recuperado a partir de https://revistascientificas.us.es/index.php/CAUCE/article/view/16182
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Consuelo Sáenz de la Calzada, la escritora policíaca que surgió de la Escuela de Señoritas (1914-1997)

Tenía pendiente desde hace semanas subir la bibliografía utilizada para este podcast y el de Josefina de la Torre. La excusa me la ha dado Ángela (sí, tú) para que quede bien registrada la documentación que he utilizado. Que mi trabajo sin el de que los llegaron antes que yo no serviría para nada.
- Un muerto en la cancha / C. U. Pagate.– La Coruña : Moret, 1939. 252 p.
- La casa de la viuda / C. S. Roadway. — Barcelona: Molino, 1951. 96 p.
- Los hijos del señor Enigma / Consuelo Sáenz de la Calzada.–Madrid: Júcar, 1982. 175p.
- Mujeres en vanguardia : la Residencia de Señoritas en su centenario (1915-1936). — Madrid : Publicaciones de la Residencia de Estudiantes, D.L. 2015. 399 p.
- Calatrava, José R. Valles. “Los Primeros Pasos de La Novela Criminal Española (1900-1975).” Iberoamericana (2001-), vol. 2, no. 7, 2002, pp. 141–49. JSTOR, http://www.jstor.org/stable/41672980.
- Moncada Maya, J. O. (2021). Los geógrafos del exilio español en México. Historias, (103), 51–64. Recuperado a partir de https://revistas.inah.gob.mx/index.php/historias/article/view/16823
- David Mota Zurdo, “Carlos Sáenz de la Calzada. El geógrafo olvidado por la historiografía”, en Hamaika Bide Elkartea-La Cultura de los Exilios Vascos, recuperado en: https://www.hamaikabide.eus/wp-content/uploads/2017/11/Carlos-Saenz-de-la-Calzada.pdf
- https://www.universolorca.com/personaje/saenz-de-la-calzada-luis/
- https://www.wikiwand.com/es/Arturo_S%C3%A1enz_de_la_Calzada
- http://www.fernandodecastro.org/historia.htm
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Veneno mortal, de Dorothy L. Sayers (1930) #LordPeterWimsey5

Señoras y señores del jurado.
Veneno mortal arranca en pleno juicio. Harriet Vane, escritora de éxito de novelas de misterio, ha sido acusada del asesinato de Philip Boyes, y se cree que lo hizo con arsénico. A través de una serie de alegaciones, descubrimos paso por paso todos los detalles del caso. Harriet y Philip habían sido pareja, pero hacía ya un tiempo que habían puesto fin a su relación. En las horas previas a la muerte de Philip, este cenó con su primo Norman Urquhart. Ambos ingirieron los mismos alimentos, y tras esta cena Philip fue a visitar a Harriet a su casa con el objetivo de arreglar las cosas entre ellos. Allí tomó una taza de café, y fue lo único de todo lo que comió o bebió aquella noche que no pudo analizarse en profundidad.
Este dato, sumado al hecho de que Harriet poseía arsénico en su poder —supuestamente para documentarse para una de sus novelas de misterio— la convierten en la principal sospechosa. La suerte acompaña a Harriet, porque el jurado no se pone de acuerdo sobre el veredicto. Y Lord Peter Winsey decide hacerse cargo de la investigación, convencido de la inocencia de Harriet.

Dorothy L. Sayers Climpson y Murchison.
Veneno mortal es la quinta entrega de la serie protagonizada por Lord Peter Winsey. A pesar de tratarse del investigador principal del caso, junto a la ayuda de su mayordomo Mervyn Bunter y del inspector de Scotland Yard Charles Parker, Sayers introduce una secundaria que juega un papel fundamental en la investigación. Se trata de Katharine Alexandra Climpson. Ya la habíamos conocido en Muerte natural, y su presencia en esta novela le aporta un aire renovador.
Climpson es el único miembro del jurado que se opone a declarar culpable a Harriet Vane. Una vez fallado el juicio como nulo, es libre de ayudar a Winsey con el caso. Para ello, deberá viajar a Windle para localizar un testamento cuyo contenido puede probar la inocencia de Harriet.
A su vez, también tenemos a la señorita Joan Murchison; acude a un bufete de abogados a cubrir un puesto de mecanógrafa para tratar de hacerse con unos importantes documentos. Su pericia y su sangre fría serán algo imprescindible para conseguir su objetivo sin ser descubierta.
En un momento en el que la ficción criminal estaba protagonizada cada exclusivamente por hombres, resulta cuanto menos llamativo que en una novela publicada en 1930 haya tantos personajes femeninos. Y que la mirada que aportan sea la propia de su género, introduciendo una perspectiva diferente, innovadora y acorde con los tiempos en los que fue escrita esta obra.

Edward Petherbridge & Harriet Walter como Peter Wimsey & Harriet Vane Prejuicios de género.
Si algo deja claro la novela es la cantidad de prejuicios que la sociedad tiene hacia las mujeres. La presentación del crimen no deja lugar a dudas al lector al comienzo de la lectura: Harriet Vane es culpable. Y lo es porque no solo ha cometido el crimen con veneno, un método que suele asociarse a los asesinatos perpetrados por mujeres, sino que además lo ha llevado a cabo debido a razones pasionales. Incluso llega a sugerirse que todo ha sido premeditado para elevar el número de ventas de sus novelas.
Como ocurría en El misterio del Bellona Club, Sayers realiza una radiografía de la sociedad de la época. Encontramos varios personajes femeninos con un trabajo propio, lo que les proporciona la independencia de poder ayudar en el caso, sea infiltrándose o con la disponibilidad de poder viajar.
«No tuve ninguna dificultad para encontrar una habitación cómoda en el Station Hotel, a pesar de lo tarde que era. En los viejos tiempos, difícilmente se habría considerado respetable a una mujer soltera que llegara sola a medianoche con una maleta. ¡Es maravilloso que en la actualidad sea distinto! Estoy agradecida por haber vivido tales cambios, porque diga lo que diga la gente chapada a la antigua, que las mujeres de la época de la reina Victoria tenía mayor decoro y mayor modestia, quienes podemos recordar aquella situación sabemos cuán difícil y humillante era.
Veneno mortal, página 229.A pesar de que puede que al lector contemporáneo la resolución de la trama pueda no parecerle tan sorpresiva como podría desear, creo que no es algo que reste el más mínimo valor al desarrollo de la trama. El cambio de enfoque de un personaje a otro le otorga un aire renovador y a pesar del carisma del protagonista, quienes deben recibir todos los méritos tanto narrativamente como en cuestión de trama, son las secundarias. Una novela brillante de una de las grandes de la Golden Age.
Título: Veneno mortal (Strong poison). Autora: Dorothy L. Sayer. Traductora: Flora Casas. Editorial: Lumen (2006) Año de publicación: 1930. ISBN: 9788426415745. Número de páginas: 336.
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Haarmann. El carnicero de Hannover, un asesino en serie. De Peer Meter e Isaber Kreitz (2010)

El vampiro de Hannover, una historia real.
Fritz Haarmann fue conocido popularmente como ‘el vampiro de Hannover’. Se le condenó por 24 de los 27 asesinatos que se le atribuyeron, cometidos entre 1918 y 1924. Y finalmente fue ejecutado. Sus víctimas eran hombres jóvenes a los que engatusaba para subir hasta su piso con cualquier excusa: ofrecerles algo de ropa que tenía de sobra o la posibilidad de disfrutar de una noche de alojamiento gratuito. Ninguno de ellos sospechaba que tras esta solidaridad se escondía un depredador sexual que acababa con sus vidas y que comerciaba posteriormente con su carne como si fuese de caballo o cerdo.
El cómic.
En este cómic guionizado por Peer Meter y dibujado por Isaber Kreitz, conoceremos un Hannover pestilente en el que aparecen una serie de huesos humanos en el río. Este acontecimiento hace saltar todas las alarmas, y las sospechas no tardarán en recaer en Haarmann. Pero son varios los que no pueden creer que sea él quien se esconde tras esas muertes. Al fin y al cabo, ayuda a la policía patrullando en la estación. Lo que no saben es que es el lugar perfecto para escoger a sus víctimas: jóvenes que han perdido una conexión de tren y que no serán echados de menos de forma inmediata por sus parientes al encontrarse de viaje.

Páginas de Haarmann El enfoque escogido por sus creadores no es tanto el de la investigación policial, que aparece como telón de fondo, como el de mostrar un retrato de la sociedad y la realidad del momento. Estamos en los años posteriores a la I Guerra Mundial, en una Alemania completamente arruinada y sin medios para que la población pudiese subsistir. La carne y la ropa eran dos bienes muy preciados y escasos. Y ahí es donde entra Haarmann en juego. Un vecino que siempre tiene un pedazo de carne en la despensa y un abrigo para poder vender. Nadie hace preguntas, nadie quiere saber —en el fondo— de donde sale todo eso. Haarmann tiene contactos, parece ser. Es un hombre bien posicionado. Y ni siquiera cuando algunos vecinos detectan que la carne no sabe como la que compran en otros lugares quieren pararse a mirar lo que ocurre.
La técnica.
Qué puede trasladarnos al pasado de forma más inmediata que una imagen en blanco y negro. Isabel Kreitz lo sabe y lo explota a través del carboncillo sin entintar. El nivel de detalle es extraordinario, y podríamos pasarnos horas admirando los adoquines, los ladrillos y todo el paisaje urbano en su conjunto. La ilustración es el contrapunto perfecto al guión de Meter, y buena prueba de ello es la gran cantidad de viñetas sin diálogo ni texto explicativo: la secuencia temporal de subir unas escaleras o de recorrer un trayecto por las calles de la ciudad hablan por sí solas sin necesidad de explicaciones. Y generan una atmósfera y una intriga mucho más poderosa que la del texto.

Páginas de Haarmann A pesar de no ser un tebeo sangriento, sí es truculento en algunos momentos. El cepillo limpiando un suelo que suponemos lleno de sangre, las moscas revoloteando sobre la carne, la blancura de los huesos humanos. A eso debemos sumar la cercanía del enfoque escogido. Podemos ver los rostros en un primer plano, algo que inquieta y agobia por partes iguales. La sensación de estar en un espacio muy pequeño es constante, como si no hubiese opción de moverse por las estancias dibujadas.
*Isabel Kreitz fue galardonada como mejor dibujante de cómic alemana en el Festival Internacional del Cómic de Hamburgo en 1997.
*Este volumen fue publicado en nuestro país hace ya algunos años, pero por suerte Ediciones La Cúpula lo ha reeditado en fecha reciente.
Título: Haarmann. El carnicero de Hannover, un asesino en serie. Autores: Peer Meter e Isabel Kreitz. Traductor: Lola Pérez Pablos. Editorial: La Cúpula (2022). Año de publicación: 2010. ISBN: 9788418809224. Número de páginas: 178. Ficha del libro en la web de la editorial: https://www.lacupula.com/catalogo/haarmann-rustica/
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Mercedes Ballesteros, la autora tras la firma de Rocq Morris (1913-1995)

Hoy en mi podcast Hora de muerte empiezo una serie de (al menos) tres podcast sobre escritoras españolas de novela popular, de quiosco, o como queráis denominarla, que escribieron durante la Dictadura española. Ser mujer ya era complicado en aquellos años, pero querer dedicarte a la cultura ya era un suicidio. Tal vez por eso me parece tan interesante la figura de estas autoras que fueron contra corriente en un momento que la literatura policíaca ya era ir contra corriente de por sí.
Aprovecho este espacio para dejaros la bibliografía consultada por si queréis ampliar información:
- Ballesteros, Mercedes (Rocq Morris). Cena Siniestra. Ediciones Océano. 1944, Madrid.
- García-Aguilar, A. (2019). Rocq Morris, pseudónimo de Mercedes Ballesteros: sus novelas policiacas de quiosco. Revista De Escritoras Ibéricas, 7, 261–289. https://doi.org/10.5944/rei.vol.7.2019.25373
- Santiago Mulas, Vicente de. Historia externa de la novela criminal en España (1939-1975). Madrid: Universidad Complutense de Madrid, Vicerrectorado de Extensión Universitaria, 2001. (Tesis doctorales UCM. Humanidades).
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El misterio del Bellona Club, de Dorothy L. Sayers (1928) #LordPeterWimsey4

Lord Peter Winsey.
El misterio del Bellona Club es el cuarto libro de la serie de Lord Peter Wimsey. Un detective aficionado, sibarita, bibliófilo y aristocrático. En esta ocasión, nos encontramos en el Bellona, un club social que suele frecuentar el propio Lord Wimsey. Allí aparece el cuerpo del nonagenario general Fentiman, en apariencia fallecido a causa de un ataque al corazón. Lo curioso del caso, es que el cadáver ha estado en el club durante horas sin que nadie se percatase del acontecimiento. Todos los que vieron al general asumieron que estaba durmiendo. Este dato no tendría más relevancia si no fuese porque resulta imprescindible saber la hora exacta del suceso: su hermana lady Dormer también ha fallecido y el contenido del testamento varía en función de quién haya muerto primero.
La intriga está articulada de un modo impecable, manteniendo en vilo al lector hasta la última página. Estamos ante una novela enigma en la que resulta fundamental dar con el quién, pero en la que prima más el cómo. Y es que hay algo sospechoso en la posición de una de las piernas de Fentiman, y eso nos hace dudar que haya fallecido en el lugar que ha sido encontrado.

Dorothy L. Sayers Cambios sociales.
La novela está regada de una serie de frases y conversaciones que muestran el trasfondo social de la época en la que fue escrita. Estamos en los años posteriores de la Gran Guerra, un suceso histórico que marcó la vida de los europeos de un modo irreparable. Uno de los cambios sociales fue la salida de las mujeres del ámbito doméstico para trabajar. No había suficiente mano de obra masculina, y ellas fueron quienes ocuparon los puestos de trabajo. Tras el regreso de maridos e hijos a casa, fueron muchas las que se negaron a regresar a su vida anterior tras observar la libertad que la independencia económica les daba.
«Es deplorable que un hombre tenga que vivir de lo que gana su mujer, ¿verdad? No puedo hacer nada, Wimsey. Me pongo enfermo y tengo que dejar el trabajo. El dinero… no me preocupaba el dinero antes de la guerra, pero te juro que hoy en día cometería cualquier delito con tal de hacerme con unos ingresos medianamente decentes.»
El misterio del Bellona Club, página 20.Uno de los personajes más representativos de esto es George Fentiman, uno de los nietos del fallecido. La relación con su esposa Sheila es de una hostilidad brutal. En este caso, ella no quiere trabajar fuera de casa. Pero eran muchos los hombres que debido a las secuelas físicas o psicológicas se veían en la necesidad de ser mantenidos por sus mujeres.
«—Supongo que los maridos ya no somos importantes para vosotras, las mujeres progresistas. Cualquier hombre sirve, con tal de que tenga dinero…
—¿Por qué dices «vosotras, las mujeres progresistas»? Yo no he dicho que piense así. No salgo a trabajar fuera de casa porque quiera, precisamente…
—¿Lo ves? Te lo tomas todo como si fuera cosa tuya. Ya sé que no quieres trabajar, y sé que es únicamente por la espantosa situación en la que me encuentro. No tienes por qué restregármelo por las narices. Sé que soy un fracasado.
El misterio del Bellona Club, página 99.Bunter y Parker.
Dos de los personajes que encontramos de forma habitual en la serie de Peter Wimsey (a los que se sumará Harriet Vane en Veneno mortal) son Mervyn Bunter y Charles Parker. Mayordomo de Wimsey el primero e inspector de Scotland Yard el segundo. Ambos resultan fundamentales en la serie, a pesar de tener un papel más secundario en esta entrega. Bunter haría las labores de Watson, mientras que Parker aporta el peso oficial a las investigaciones.
A pesar de encontrarse descatalogadas, no es difícil hacerse con las ediciones de Lumen de estas novelas en librerías de segunda mano. Es un privilegio que podamos leerlas con una traducción reciente y que fluye a la perfección. A pesar del toque clásico y de misterio de la Golden Age, las novelas de Dorothy L. Sayers han envejecido realmente bien. Algo que suele ocurrir cuando el material original posee la calidad que tienen las novelas de Lord Peter Winsey.
Título: El misterio del Bellona Club (The Unpleasantness at the Bellona Club). Autora: Dorothy L. Sayers. Traductora: Flora Casas. Editorial: Lumen (2005). Año de publicación: 1928. ISBN: 9788426415127. Número de páginas: 336.


