Inicio

  • La noche de niebla en Offord, de Mrs. Henry Wood (1863)

    La noche de niebla en Offord, de Mrs. Henry Wood (1863)

    A pesar de que la gran obra de Mrs. Henry Wood fue East Lynne no quería dejar de comentar por aquí esta novela tan irregular de La noche de niebla en Offord. La razón principal de que me acercase a ella fue que se trataba de una obra de misterio escrita por una mujer en 1863. En realidad, no es hasta la segunda mitad del texto en que se convierte en una novela de intriga, ya que su estructura es de lo más extraño. Comienza narrando cómo una mujer enferma está a punto de morir y lo que trata de decirle a su hijo antes de hacerlo. No tendrán que pasar muchas páginas antes de que madre e hijo fallezcan y la historia se centre en otros personajes completamente diferentes (¿Habría leído Hitchcock esta historia antes de plantearse rodar Psicosis? y ese giro de guión tan famoso).

    Tras páginas y páginas de narración confusa, llegaremos a conocer a Mr. y Mrs. Yorke. Ella ama desde joven a Eduard Janson, pero se casó hace años con Arthur Yorke porque no quería casarse con un hombre de baja posición social como era Janson. Este hecho es conocido por su marido, y los celos que muestra son terroríficos. Cuando Janson aparece asesinado en el camino de entrada a la puerta de atrás de su casa, la señora Yorke tiene clarísimo quién ha debido ser el asesino, tanto más cuando parece ser que Mr. Yorke ha tenido conocimiento del crimen antes que nadie en toda la región.

    Con un juego de intriga y dos crímenes acontecidos en una sola noche en una zona en la que nunca sucede nada, la autora tratará de hacer creer al lector que sabe quién el es el asesino de Mr. Janson. El juego reside en despistarnos una y otra vez para que no tengamos claro lo que ha sucedido hasta las últimas páginas.

    A pesar de los capítulos iniciales de relleno, la historia es magnífica. Su publicación por entregas explica los cambios de dirección hasta la mitad de la trama, cuando Wood parece por fin encontrar un hilo del que tirar para componer una sólida intriga por asesinato. A pesar de que se lleva a cabo una investigación, el interés reside en ver cómo la esposa del sospechoso se debate entre su lealtad conyugal y sus ganas de conocer la verdad. En todo momento sospecha de él, y trata de encubrir el crimen a toda costa proporcionándole coartadas.

    Ellen Wood nació en Worcestershire en 1814, y murió en Londres en 1887. Tuvo una salud delicada, con una deformación en la columna vertebral de nacimiento que redujo sus movimientos para toda la vida. La mayoría de sus numerosas novelas fueron escritas desde una silla reclinable con el manuscrito sobre sus rodillas. Era hija de uno de los mayores fabricantes de guantes de Worcester. Se casó con Mr. Henry Wood, nombre que acuñó en las firmas de sus novelas cambiando simplemente el Mr. por Mrs. No fue hasta la mitad de la vida de Ellen cuando comenzó a escribir. Su obra más popular fue sin duda East Lynne. Fue traducida a numerosos idiomas y adaptada al teatro. A pesar de que escribió numerosas novelas románticas, también nos dejó algunas novelas de misterio e intriga como The Channings (1862), Trevlyn Hold (1864), Within the Maze (1872) y The Master of Graylands (1873).

    Título: La noche de niebla en Offord (The Foggy Night at Offord).
    Autor: Ellen Wood.
    Traductor: Carmen Ruiz del árbol.
    Fecha de publicación: 1863.
    Editorial: Compañía Iberoamericana de Publicaciones.
  • Una historia negra, de Antonella Lattanzi (2017)

    Una historia negra, de Antonella Lattanzi (2017)

    Carla hace tiempo ya que se separó de Vito. Se fue a vivir con sus hijos a Roma, a empezar una nueva vida. A empezar desde cero. Vito insiste en que vuelvan juntos, en que quiere ver más a los tres hijos que tienen en común. Nicola y Rosa son ya mayores, sin embargo Mara aún es una niña y quiere pasar más tiempo con ella. Pero Carla tiene miedo, vive con el temor constante a que vuelvan las palizas, los insultos, esa vida miserable de la que ha conseguido escapar de milagro. Aunque escapar es una palabra demasiado rotunda. Nunca se escapa de algo así. Vivirá para siempre mirando a su espalda, comprobando que nadie sigue sus pasos.

    En el tercer cumpleaños de Mara la niña insiste en que quiere que su padre esté presente. Y Carla acaba cediendo. Para celebrar la fiesta escoge el piso de su hermano, una vivienda dos plantas por debajo del suyo. Un piso algo más fresco, un lugar que no es su casa para sentirse así menos acorralada. Los problemas surgen cuando tras la cena Vito desaparece. Nadie parece saber dónde está. Ni su ex-mujer Carla, ni su amante Milena, ni su hermana Mimma. Y de forma casi automática las miradas se posan sobre Carla, la ex, la que le abandonó.

    A pesar de que esta novela pueda parecer una crónica mil veces contada, Una historia negra llega mucho más allá. La autora escoge temas universales y los desarrolla en un ámbito local. No importa que suceda en Roma o en cualquier otro punto del globo. El miedo, la venganza, la envidia, los celos, la ira, nos inundan a cada uno de nosotros. Entonces, ¿por qué esta obra es diferente?

    La voz de Lattanzi adquiere una personalidad muy potente ya desde las primeras páginas. No solo plantea el relato desde un montón de perspectivas y diversas miradas. El texto está cuidadosamente trabajado, con frases muy largas en las que introduce acción, descripción y diálogo narrado, todo en uno. En una misma frase puedes encontrar una tercera y una primera personas intercaladas, tiempos verbales en pasado y en presente («Estaban solas, como siempre, hacía frío, pero el cielo estaba despejado, era Marzo. Rosa miró hacia arriba: haz que sea feliz«). Este tipo de escritos obligan al lector a involucrarse en el texto, a prestar atención. Nada de novela negra de entretenimiento, que también. Lattanzi tiene claro que no quiere lectores vagos o pasivos. No quiere que su obra sea un «libro de piscina» más.

    Otro de los puntos fuertes de Una historia negra reside en determinadas reflexiones que la autora deja aquí y allí a través de sus personajes. Frases sutiles que son soltadas como una bomba. Y que pueden pasar desapercibidas si no se presta atención.

    Milena no quería llorar, miró de nuevo a Carla, y quería que ella viese todo su odio, toda su rabia. Pero Carla ya no la miraba, Milena la veía de perfil, estaba mirando la pared, o la ventana, o el otoño, fuera empezaba a llover, Carla esbozó una sonrisa, o eso le pareció a Milena, la odió todavía más, pero no era solo odio, también eran unas ganas desesperadas de hablar, de saber cuánto, con precisión, había querido Vito a Carla, y si alguna vez la había amado a ella, a Milena. ¿Por qué Vito le pegaba a Carla? ¿Por qué no le pegaba a ella? Porque no me quería.

    Quizá uno de los elementos que más poso dejan en el lector es la constante presencia de la violencia, en múltiples formas. La violencia de los hombres sobre las mujeres. De los miembros de una familia. La violencia de la falta de políticas sociales. Del hambre, de la pobreza. La violencia que sufren quienes tienen sueldos miserables y tienen que realizar constantemente malabarismos para llegar a fin de mes. La violencia de una vivienda diminuta en la que malviven cuatro, cinco, seis personas. Para mostrarla, la complejidad de los personajes es clave. Quizá una de las figuras más sombrías sea Mimma, la hermana de Vito. Uno de esos secundarios que se merece tener una novela propia.

    Una historia negra esconde una buena novela de género narrada de un modo brillante. La trama os incitará a seguir leyendo, conocer a los personajes será uno de los grandes atractivos de la intriga. Pero os aseguro que lo que hará que os deleitéis con cada párrafo de esta obra es el estilo de Antonella Lattanzi. A pesar de que tenemos multitud de autores italianos de género traducidos al castellano (Camilleri, Manzini, de Giovanni, Carlotto, Dazieri, D’Andrea, Vichi…) cuesta encontrar escritoras traducidas más allá de la estadounidense afincada en Venecia Donna Leon. Si Lattanzi tiene más compañeras que escriben como ella, ¡editoriales!, ya estáis tardando.

    Título: Una historia negra (Una storia nera).
    Autor: Antonella Lattanzi.
    Traductor: César Palma.
    Editorial: Reservoir Books (2018).
    Año de publicación: 2017
    ISBN: 9788417125523.
    Páginas: 282.
    Precio: 18,90€.
    Ficha del libro en Megustaleer: https://www.megustaleer.com/libros/una-historia-negra/MES-086808
  • Patrick ha vuelto, de Josephine Tey (1949)

    Patrick ha vuelto, de Josephine Tey (1949)

    Quedan pocas semanas para que Simon cumpla 21 años. Este acontecimiento conlleva que Simon herede por fin la fortuna de su madre, fortuna que con diligencia y tesón se ha asegurado de gestionar la tía Bee. Desde la muerte de los padres de Simon en un accidente ocho años atrás, Bee se convirtió en la persona al cargo de la familia y se aseguró de que la hacienda se mantuviese intacta. Para ello, vivirían solo con los beneficios que Latchetts — la casa y las tres granjas de la propiedad — irían generando. El éxito de las fincas ha residido en los caballos. Las clases de monta y la compraventa de estos animales poco a poco habían dado un respiro a la economía familiar. El día que Simon cumpla 21 años, la batuta pasará a sus manos por ser el primogénito de la familia. Pero todo se complica cuando Patrick vuelve a casa.

    Patrick es el hermano gemelo de Simon, un hermano que años atrás dejó una extraña nota junto a un acantilado y desapareció para siempre. Todos asumieron que se había quitado la vida, a pesar de que el cuerpo del joven nunca apareció. Pero ahora parece haber regresado de entre los muertos en una fecha muy oportuna para poder recibir así su pedazo del pastel.

    Lo que la familia Ashby no sabe es que Patrick es un impostor; un muchacho con un extraordinario parecido físico con Simon que alguien ha descubierto a tiempo para beneficiarse del cobro de la herencia. Con esta enrevesada premisa, Josephine Tey establece las bases de una sólida historia de intriga. Así como en el arranque la tensión se mantiene respecto a si la farsa de Brat Farrar — el falso Patrick — aguantará o no, luego todo girará hacia tintes más oscuros.

    Patrick ha vuelto no es una novela de intriga al uso. En primer lugar porque el enigma no resulta lo más relevante para el desarrollo de la trama. Y en segundo lugar porque no es hasta muy avanzada la historia cuando se introduce ese hilo conductor criminal. Tey le asigna mucho más peso a la idea de la búsqueda de identidad de Brat Farrar, el verdadero leitmotiv de la obra. Farrar es un muchacho huérfano sin raíces y sin identidad que lleva dando tumbos toda su vida. Por un lado, ha disfrutado de una enorme libertad de actuación y decisión hasta que se deja enredar en esta estafa. Pero por otro, nunca ha sabido lo que es la pertenencia a un grupo, a una familia.

    Cuando a las pocas páginas del comienzo pisa por primera vez Latchetts y pasa su primera noche allí, se debatirá entre de la falta de ética de lo que está llevando a cabo y la maravillosa sensación de compartir mesa y conversación con una serie de personas que le aprecian por quien creen que es. Los Ashby parecen concebidos para él, una familia unida — en parte debido a las desgracias que han debido de sufrir en el pasado — que se adaptan a él como un guante. Los caballos serán un elemento esencial a lo largo de toda la narración, ya que Brat se había dedicado a la doma de estos animales en el pasado, y en todo momento asocia su presencia con la palabra hogar. No pasará mucho tiempo hasta que se calce las botas de Patrick y perciba como más valioso llevar el apellido Ashby que el dinero que reside en su cuenta corriente.

    Josephine Tey

    Tey fue una extraordinaria constructora de personajes. Para ella era tan importante perfilar al personaje por fuera como por dentro, ya que en ocasiones los rasgos de carácter se sustentan en la presencia física que una persona proyecta sobre los demás. Y resulta curioso descubrir que Brat Farrar estaba inspirado en un personaje real, un jinete de carreras de caballos de la época. Todo este ambiente de la campiña inglesa y de la hípica, están cargados de nostalgia. Tey, a pesar de sus raíces escocesas, sentía un profundo amor por Inglaterra que puede percibirse en las descripciones de esta novela. Incluso en algunos puntos se aprecia un halo de romanticismo por el Londres de entreguerras.

    Las novelas de Josephine Tey se incluirían dentro de la Golden Age por estilo, pero no por cronología. A pesar de que comenzó a publicar en 1929, sus obras de misterio más populares de circunscriben en torno a los años 50, época en la que ya se estaban recurriendo a otro tipo de esquemas narrativos. Su estilo es clásico y más de uno equipara a su famoso investigador Alan Grant (que no aparece en este Patrick ha vuelto) con Hercules Poirot. En sus libros encontramos magníficos ejemplos del típico humor inglés, tan sutil y sofisticado, y sobre todo montones de párrafos con dobles sentidos y con mucho más que contar de lo que pueda parecer en un inicio… esta vez Brat no estaba dispuesto a detenerse para cerrar otra puerta de alguien había dejado abierta«.) No estamos ante simplonas historias de intriga, sino que la intriga es tan solo algo accesorio que le sirve a Tey para lo que quiere contar.

    Para aquellos que no os hayáis acercado aún a Elizabeth (Beth) Mackintosh, autora que se esconde bajo el pseudónimo de Josephine Tey, os dejo un fragmento espléndido que resume todo lo que he tratado de mostraros más arriba. Tía Bee trata de explicarle a Brat por qué no aparecerá la noticia de su reaparición en el periódico Clarion:

    «— Hemos sido rescatados por tres personas de las que nunca hemos oído hablar y a las que seguramente nunca conoceremos. La cuarta mujer de un dentista de Manchester, el marido de una actriz despechada y el propietario de una maleta de cuero negro. — Tocó el claxon y giró suavemente a la derecha al salir del camino —. El propietario de la maleta la abandonó en Charing Cross con los brazos y las piernas de algún desconocido en su interior. Aunque por supuesto también podría tratarse de los brazos y las piernas del propietario de la maleta. De desvelar el misterio se ocuparán los reporteros del Clarion durante una buena temporada, o eso espero. El marido de la actriz despechada ha presentado una demanda por alienación del afecto, aunque ninguno de los tres implicados se ha molestado hasta el momento en disculparse oficialmente, lo cual es maravilloso para el Clarion. Desde que la tasa de divorcios ha descendido, el Clarion no ha hecho otra cosa que perder lectores, y una demanda por alienación del afecto es un regalo del cielo. Especialmente cuando los afectos en cuestión son los de Tattie Thacker — remató Bee, contemplando la luz de la mañana con expresión satisfecha —. Me encantan las mañanas después de la lluvia. — Aún te queda una. — ¿Qué? — La cuarta mujer de un dentista de Manchester. — ¡Ah, sí! ¡La pobrecita! Al exhumar su cadáver del elegante panteón familiar descubrieron que estaba repleto de arsénico. Y su marido ha desaparecido sin dejar rastro.»

    Título: Patrick ha vuelto (Brat Farrat).
    Autor: Josephine Tey.
    Traductor: Pablo González-Nuevo.
    Editorial: Hoja de Lata (2018).
    Año de publicación: 1949.
    ISBN: 9788416537341.
    Páginas: 380.
    Precio: 22,90€.
    Ficha del libro en Hoja de Lata: http://www.hojadelata.net/tienda/patrick-ha-vuelto/
  • Corazones negros, de Noelia Lorenzo Pino (2018)

    Corazones negros, de Noelia Lorenzo Pino (2018)

    Anna Karlatos se encuentra subyugada dentro de una red de trata de blancas, y ha llegado al límite. Tiene muy claro que solo le quedan dos opciones: huir o morir. Una noche ve la oportunidad de escapar y la aprovecha, pero sus planes no salen tan bien como tenía pensado. Poco después nuestros protagonistas descubrirán que Anna llevada desaparecida desde hacía dos años, y que esta historia tiene demasiadas ramificaciones para llevar a cabo la investigación por los métodos convencionales. Todos sospecharán de todos, la información se contendrá y serán unos pocos los privilegiados que accedan a ella.

    Si en las dos entregas anteriores la intriga era lineal, en esta tenemos más de un golpe de efecto logrando que al lector se le caiga el libro de las manos del impacto. Considero que es con diferencia la que más me ha sorprendido en cuanto a giros, habiendo algunos que no habría sido capaz de adivinar jamás. También, debido a ello, es la novela más dura de todas ellas. No solo por el tema escogido, sino por la forma de plantearlo.

    Lorenzo Pino en su trayectoria ha demostrado que no teme llamar a las cosas por su nombre. Si nuestra pareja trata de forzarnos en la cama contra nuestra voluntad, eso es una violación. Si te encuentras secuestrada por una organización criminal que te obliga a prostituirte, eso es una violación. Parece mentira que siga costando tanto llamar a las cosas por su nombre, que siempre busquemos excusas y medias tintas para situaciones en las que legalmente todo debería estar cristalino. Pero mientras el sexo siga utilizándose como moneda de cambio, este mundo estará lleno de cuartos oscuros en los que siempre habrá un dominado y un dominante.

    Noelia Lorenzo Pino

    Que no os engañe la reducción del número de páginas respecto a las novelas anteriores de la serie (en esta encontramos unas cien páginas menos). Eso no implica que no posea complejidad o que la trama no esté tan desarrollada. Es debido a que encontramos todo ello mucho más concentrado. De nuevo volvemos a conocer un poco más de los protagonistas, aunque es cierto que en esta obra el factor personal tiene menos peso que en las obrass anteriores. El desarrollo de la historia se centra en Eider, Jon Ander y Juncal, y aunque seguirá habiendo comidas familiares de Eider con Vanesa , visitas de Jon Ander a su hijo, confidencias, citas…, es cierto que en esta novela pesa más la investigación policial.

    El texto está sembrado de guiños a los que hemos leído las tres entregas, con personajes que reaparecen e historias personajes que se perpetúan libro tras libro. Pero que eso no eche a nadie para atrás: puede leerse a la perfección de manera independiente. Desde luego si tuviese que quedarme con una de las tres, lo haría con esta. Creo que aparte de si la trama te atrae más o menos, o te convence la resolución de cada una de las tramas, es la más trabajada y con una estructura más sorprendente.

    Son muchos los que afirman que Psicosis es una película imprescindible dentro de la historia del cine por la ruptura que marcó a nivel estructural: a mitad de la película la protagonista es asesinada y todo el argumento inicial respecto a un robo de dinero queda anulado gracias a que Hitchcock se centró en Norman Bates y su extraña madre. Corazones negros me arriesgaría a decir que va a marcar un antes y un después dentro de la trayectoria de Noelia Lorenzo Pino. Deja atrás la estructura clásica de crimen — investigación — desenlace para abordar una forma de estructurar el texto con asesinos revelados en un comienzo, giros argumentales y cambios de rumbo. Cada vez arriesga más, y cada una de las veces sale del paso con éxito. Qué gusto da tener tan buen producto nacional.

    Título: Corazones negros.
    Autor: Noelia Lorenzo Pino.
    Editorial: Erein (2018).
    ISBN: 9788491092667.
    Páginas: 344.
    Precio: 19,50€.
    Ficha del libro en Erein: http://www.erein.eus/libro/corazones-negros
  • La chica olvidada, de Noelia Lorenzo Pino (2016)

    La chica olvidada, de Noelia Lorenzo Pino (2016)

    En 1999 el cuerpo sin vida de Maika fue encontrado con ocho puñaladas. A pesar de todos los esfuerzos de la Ertzaintza, no consiguieron dar con el culpable. Ni sus padres ni sus amigos lograron superar dicho acontecimiento. Catorce años después, en 2013, el cadáver de Lorea muestra muchas similitudes con el de Maika. Ocho puñaladas también, una apariencia física similar, una edad aproximada… Maika mantenía una aventura secreta con un hombre de mayor edad que ella, y según el exnovio de Lorea esta estaba acostándose con alguien, aunque nadie sabe bien con quién. Lía, antigua amiga de Maika, ve al instante las coincidencias, y trata de acercarse todo lo posible a Eider y a Jon Ander para tratar de exponerles sus sospechas. Estos dos agentes han alcanzado una enorme reputación tras el caso narrado en la anterior novela, La sirena roja, y Lía está convencida de que serán capaces de que el fantasma de Maika descanse de una vez en paz.

    Al igual que sucedía con la primera entrega de la serie, nos encontramos ante un thriller que no deja reposar al lector ni una sola página. La tensión se mantiene estable durante todo el libro, y el ritmo que consigue aportar la escritora a la historia es magnífico. En esta ocasión la narración se complica no solo por la investigación de dos casos, sino por los saltos introducidos al pasado a través del diario de Maika. El número de personajes introducidos también resulta mucho mayor, pero gracias a la pericia de Lorenzo Pino el lector no se siente perdido ni un solo momento.

    Si en La sirena roja eran Eider y su vida personal quienes copaban más la atención, en esta ocasión podremos conocer más a Jon Ander. Su relación con su ex-pareja, con su hijo, con una nueva aventura que se introduce en esta historia… La combinación de trama personal y trama policíaca hace que el texto resulte muy fluido y que página a página sientas el mismo interés por saber con quién irá Jon Ander a un concierto como por quién es el dueño de un Subaru azul que podría ser sospechoso. Como en La sirena roja la autora juega al despiste con el lector, y aunque aquí sospechamos de quién es el culpable poco antes del final, durante toda la novela introducirá un montón de conversaciones y situaciones que nos harán dudar de todos y cada uno de ellos.

    Noelia Lorenzo Pino

    A pesar de que la trama de esta segunda entrega de la serie es mucho más compleja y está más desarrollada, de momento me quedo con la primera. Quizá la presencia de tantos personajes, tantos sospechosos, tantos elementos, me ha resultado un tanto excesiva. Aún así, considero un verdadero acierto la elección del argumento y que se trate tan abiertamente el tema de los abusos sexuales por parte de un conocido. Por desgracia, la línea que separa el consentimiento del no consentimiento sigue estando muy difusa, y son muchos los que siguen afirmando que si el abuso proviene de tu pareja, no es violación.

    Entrega a entrega Lorenzo Pino demuestra la profesionalidad de sus protagonistas y cómo no dudan a la hora de identificar lo que es y lo que no es un crimen. Y sobre todo, la autora exhibe una pericia muy especial a la hora de abordar las relaciones personales entremezcladas con las profesionales. Eider y Jon Ander son por encima de cualquier otra cosa seres humanos, y gracias a ese tacto que manifiestan a la hora de tratar a los testigos y a los sospechosos, la colaboración de todos ellos surge de manera natural. No importa que se trate de personajes atormentados o con problemas: la manera en la que aborda la psicología de dichos sujetos es extraordinaria. Da buena muestra de cómo cada uno de nosotros escondemos un corazoncito dentro, desde el más despiadado criminal a la persona más fría y distante.

    Con todo esto, Noelia Lorenzo Pino evidencia en esta tercera novela que tiene talento más que de sobra para abordar una historia tan compleja como la de esta obra. Con un equilibrio perfecto entre la trama policíaca y las interacciones de los personajes, nos demuestra una vez más que sabe cómo estructurar de una manera brillante y que sentarse a leer una de sus obras es símbolo de horas y horas de puro deleite.

    Título: La chica olvidada.
    Autor: Noelia Lorenzo Pino.
    Editorial: Erein (2016).
    ISBN: 9788491091042.
    Páginas: 472.
    Precio: 20,00€.
    Ficha del libro en Erein: http://www.erein.eus/libro/la-chica-olvidada
  • La sirena roja, de Noelia Lorenzo Pino (2015)

    La sirena roja, de Noelia Lorenzo Pino (2015)

    En poco menos de un mes han aparecido dos cadáveres en Guipúzcoa. Ambos ha aparecido con partes de sus respectivos cuerpos desollados, en concreto aquellos lugares donde antes habían lucido un tatuaje. La persona que efectuó ambos tatuajes fue la misma, Lorena, una de las tatuadoras más reputadas y conocidas de Donosti. La extracción de la piel en la que estaba grabada el tatuaje ha sido precisa y milimetrada, haciendo que la Ertzaintza Eider Chassereau y el suboficial Jon Ander Macua sospechen al momento de carniceros, cirujanos o veterinarios. Por suerte, las operaciones que han obtenido como resultado la extracción de la piel se realizó post-mortem, y eso implica que la víctima no sufrió. Poco a poco Eider y Jon Ander interrogarán a Lorena y a las personas de su entorno. La primera sospecha recae en una antigua pareja de Lorena sobre la que recae una orden de alejamiendo, Ibon.

    Noelia Lorenzo Pino inaugura con esta novela la serie de Chassereau y Macua, dos policías que se tendrán que enfrentar a un posible caso de asesinatos en serie. Aunque en un principio tan solo son dos los cadáveres encontrados que tienen vinculación entre sí, durante todo el libro ondea la amenaza de que nos enfrentamos a un psicópata. Para resolver el caso, nos enfrentaremos a seguimientos, interrogatorios, indagaciones, conversaciones. El procedimiento policial mostrado en la novela resulta impecable a los ojos del lector inexperto. Y puntualizo lo de inexperto porque la mayoría de los que abordamos este tipo de lecturas buscamos que la historia y el desarrollo de los acontecimientos resulten verosímiles, sin importarnos tanto si se trata de una forma de proceder real o no.

    Tenía muchas ganas de leer alguna de las obras de la autora desde hace tiempo, y reconozco que no me ha defraudado en absoluto. Sí que hay alguna cosilla que creo que se podría mejorar, pero construir una trama de la complejidad de La sirena roja, sin fisuras en su desarrollo, manteniendo la intriga desde las primeras páginas hasta el punto final, es algo muy complicado de lograr. Al menos yo no he tenido claro en ningún momento quién era el culpable, saltando de uno a otro, algo que la escritora logra a la perfección. Consigue un desarrollo muy lineal, sin grandes sobresaltos, algo que hará las delicias de los que huimos de los thrillers trepidantes. La intriga no decae ni un solo momento y eso no es nada fácil de conseguir.

    Sumada a esa historia impecable encontramos una construcción de personajes brillante. Considero como uno de los puntos fuertes de la novela el que poco a poco nos dé a conocer a sus protagonistas, desde el tipo de comida que les gustan (un punto a favor por la dieta vegetariana gracias a la variedad que se muestra en los menús) hasta la música que escuchan. Eider está casada, no tiene hijos, pero sí tiene una sobrina adolescente que entrará a formar parte del núcleo familiar, con los conflictos que eso conlleva. Jon Ander está en un proceso de distanciamiento de su mujer y su hijo y trata de sobrellevarlo lo mejor que puede. Incluso la propia Lorena cobra un protagonismo indudable, así como todo su entorno, que desde el primer momento perciben el peligro que puede correr y no la dejarán sola casi ni un minuto. Todo este elenco de personajes, su día a día, sus problemas de pareja, la cotidianidad, hacen que el lector les perciba como personas de carne y hueso con problemas reales, muy alejados del prototipo de super policía eficiente que no falla nunca.

    El arranque de la serie ha sido brutal. Hay que reconocer que la apuesta es arriesgada y la escritora ha ganado la partida. Si ya tenía curiosidad por esta autora, ahora estoy deseando leer las nuevas entregas de la serie y ver qué casos nos tiene preparados. De momento os recomiendo mucho La sirena roja. Y más os vale que la reservéis para un par de días con suficiente tiempo, porque os aseguro que no podréis parar de leer.

    Título: La sirena roja.
    Autor: Noelia Lorenzo Pino.
    Editorial: Erein (2015).
    ISBN: 9788497469845.
    Páginas: 432.
    Precio: 19,80€.
    Ficha del libro en Erein: http://www.erein.eus/libro/la-sirena-roja
  • Los motivos del lobo, de Liliana Escliar (2017)

    Los motivos del lobo, de Liliana Escliar (2017)

    Daniel Parodi había sido el mejor criminólogo de todo el país. Había conseguido ese entendimiento en el que lograba introducirse dentro de la mente del asesino y ser capaz así de capturar a los criminales más cruentos. Sin embargo, un buen día su mujer muere por un extraño accidente (es arrojada a las vías del tren al robarle la cartera) y todo su mundo se desmorona. Tan solo le queda Zoe, su hija de 17 años. Le prepara el desayuno cada mañana, se desvive por ella; trata de suplir el vacío de su madre lo mejor que puede, y que de ese modo ella supla el de su esposa. Pero si perder a una esposa es duro, que degollen a tu propia hija delante de ti y veas cómo su vida se escapa en cada latido, es de un dolor insoportable.

    Así, cuando Parodi debe enfrentarse al Lobo, líder de una secta criminal, verá que no es capaz ya de ponerse en la piel del asesino. Tras lo que le sucedió a su hija Zoe es incapaz de meterse en la piel de un delincuente y tratar de ese modo de comprenderle. Como perseguidor, Parodi terminará convirtiéndose en perseguido. De esta forma, Escliar construirá una novela que profundizará en los motivos que lleva a los criminales a cometer sus actos, para que podamos vislumbrar cómo ningún asesino piensa sinceramente que esté llevando a cabo una acción reprobable.

    El arranque de Los motivos del lobo, con un primer capítulo en que se narran las muertes de la mujer y la hija de Parodi, se nos muestra cuanto menos impactante. Es inevitable buscar los paralelismos con el personaje de Charlie Parker y su pasado atormentado marcado por sus vivencias personales, muy similares a las de Parodi. Y algo de eso hay. Está claro que con esta premisa no estamos ante un personaje fácil y que sea fácil de comprender por quienes le rodean. Se encuentra marcado de por vida, estigmatizado.

    Si existe o no relación con las novelas de Connolly, puede ser subjetivo. Lo que resulta indudable es la conexión de esta obra con el mundo de la literatura. No solo el título viene dado por un poema de Rubén Darío y parte de la trama vendrá movida por cierta vinculación con Borges. Sino que además uno de los mejores amigos de Parodi, Ernesto, es un expolicía que decidió cambiar la pistola por el papel y regenta una maravillosa librería especializada en género policíaco llamada Negra y Criminal (¿a alguien le suena este nombre?). De este modo, son numerosas las ocasiones que Escliar aprovecha para citarnos a Hammett, a Chandler, a Simenon, a Christie, a Cornwell o a McCoy.

    «En 2005, la «Librería Policial» —un nombre que, según el mismo Ernesto admitía, era muy «piantavotos»— había cambiado a «Negra y Criminal»: un homenaje a la hermosa librería catalana y un intento, fallido, de atraer más clientes. «

    Los motivos del lobo es una novela dura. No solo por los temas que aborda, sino por la crudeza con la que los trata, sin ningún tipo de piedad por el lector. Esto por un lado resulta de agradecer, ya que la ficción en ocasiones peca de prudente tratando de camuflar la crudeza de la vida real. Quizá algunos opinen que bastante tenemos ya con leer los periódicos o ver los telediarios en televisión. Sin embargo, esa exposición constante a la violencia hace que nos hagamos inmunes a ella y la despersonifiquemos. En nuestra ayuda en esos casos llegan historias como estas, en las que gracias a la identificación con alguno de los personajes, los creadores de mundos de ficción consiguen llegarnos más hondo de lo que lo hace la propia realidad.

    Una vez terminado el libro me ha sorprendido descubrir que este relato ha realizado el camino inverso al que estamos acostumbrados: la serie televisiva Malicia fue el germen de Los motivos del lobo. Y al parecer Escliar ha terminado más satisfecha con la novela que con el guión por el simple hecho del uso que puede hacerse del lenguaje en la literatura frente al que puede hacerse en un guión. Desconozco el resultado que ha tenido la historia en pantalla, pero en papel ya os adelanto que es magnífico. El uso de las palabras es preciso, y el libro está plagado de momentos y frases demoledoras. Precisamente esa es la parte que el lector seguramente atesore en su memoria con el paso de los días tras la lectura. También he leído que es probable que se publique una segunda entrega de la serie. Yo desde luego me lo apunto para echarle un vistazo cuando se publique.

    Título: Los motivos del lobo.
    Autor: Liliana Escliar.
    Editorial: Tusquets Argentina (2017).
    Páginas: 255.
    Precio: 14,24€ (edición digital).
  • Mi querido asesino en serie, de Alicia Giménez Bartlett (2017)

    Mi querido asesino en serie, de Alicia Giménez Bartlett (2017)

    Petra Delicado y Fermín Garzón vuelven a la carga en la entrega número 11 de la serie. En esta ocasión deberán enfrentarse a dos problemas. Por un lado, la resolución del crimen de una mujer a la que han desfigurado el rostro y a la que han asestado varias puñaladas. Por otro, la colaboración para el caso con un miembro de los Mossos d’Esquadra. A pesar de que la comparación pueda parecer una frivolidad, a lo largo de la novela veremos cómo la colaboración entre fuerzas de seguridad no es un camino de rosas precisamente. Roberto Fraile es el inspector seleccionado para llevar el caso junto a Delicado y Garzón, y para colmo será él quien lleve las riendas de la investigación, algo que a Petra, acostumbrada a estar al mando, no le hará ni pizca de gracia. Si la situación ya era tensa entre los tres agentes, la cosa se complicará cuando aparezca un segundo cadáver con exactamente las mismas características que el primero. Sí, estamos ante un asesino en serie.

    Aquellos que nunca hayan leído una entrega de la serie de Petra Delicado pueden sentirse defraudados. Los lectores puros de género negro es probable que encuentren estas novelas un tanto descafeinadas. No se trata de obras crudas que nos hagan apartar la vista de los libros en los momentos cruciales. El procedimiento policial tampoco es un aspecto que se aborde con una precisión matemática. Y a pesar de que lo que te obliga a seguir leyendo es la resolución del caso, el lector suele disfrutar más de las visitas de los protagonistas a la Jarra de Oro, bar ubicado frente a la comisaría, que las pesquisas policiales propiamente dichas. El humor es uno de los puntos fuertes de los diálogos. No esa clase de ironía que te hace romper a carcajadas, sino del que te mantiene una sonrisa en los labios a lo largo de todo el libro.

    A pesar de todo lo que he dicho, que nadie se confunda: la trama de Mi querido asesino en serie es magnífica. No da tregua al lector y le mantiene en vilo hasta las últimas páginas en las que se resuelve todo. Y estamos frente una intriga complicada y enrevesada, en la que un montón de factores entran en juego. Sin embargo es cierto que con lo que se suele quedar el lector al cerrar las páginas del libro es con las alocadas conversaciones entre Delicado y Garzón, con la cara de susto ante estas conversaciones de Roberto Fraile, con las noches pasadas en la comisaría entre café y café, con las cervezas y la tortilla en la Jarra de Oro, con las confidencias personales de los protagonistas. Está claro que para que una serie funcione durante tanto tiempo es debido a que los personajes tienen carisma y encandilan al lector.

    A pesar de que hasta la fecha tan solo había leído la primera entrega de Petra Delicado, no me ha supuesto ningún problema a la hora de abordar esta. Como buena obra independiente, todo es perfectamente comprensible, y aunque aquellos que han seguido al personaje durante años comprenden mejor algunos guiños o comentarios, puede leerse de manera aislada. La elaboración del argumento desde aquella primera entrega ha evolucionado en complejidad pero Petra sigue siendo «tan suya» como siempre.

    Si ya en su momento me lo pareció, con esta lectura lo corroboro: creo que Petra Delicado es la Salvo Montalbano española. Ese aire de novela mediterránea en las que la comida juega un papel tan importante, en las que las relaciones humanas pesan más que las profesionales, y esos toques de ingenio tan particulares son señas de la casa. Aunque Garzón no es tan desesperante como Catarella, todo hay que decirlo.

    A pesar de lo que pueda parecer, considero dificilísimo conseguir ese equilibrio que logra Bartlett entre el género policíaco, la novela de humor, y las máximas que suelta aquí y allá para dotar de peso a la historia. Generalmente se menosprecia el género humorístico por no ser tan «serio» o no abordar la trama desde un punto de vista crítico. Pero os aseguro que Mi querido asesino en serie efectúa una crítica brutal a la soledad imperante en nuestros días. Una soledad que puede llevar a que nadie de nuestro entorno más cercano nos conozca en realidad y que ante una investigación policial nadie sepa de nuestras costumbres, nuestros hábitos o de la gente de la que nos rodeamos. En resumen: Mi querido asesino en serie es un bello compendio de géneros que hará las delicias de aquellos poco acostumbrados al policíaco más duro, pero que a su vez podrá satisfacer a los fans más puros del negro.

    Título: Mi querido asesino en serie.
    Autor: Alicia Giménez Bartlett.
    Editorial: Destino (2017).
    ISBN:9788423352869.
    Páginas: 416.
    Precio: 18,50.
    Ficha del libro en Destino: https://www.planetadelibros.com/libro-mi-querido-asesino-en-serie/254826
  • Vienen mal dadas, de Laura Gomara (2017)

    Vienen mal dadas, de Laura Gomara (2017)

    Ruth es una joven de veintiocho años que ha tomado malas decisiones en su vida. Escogió mal a su pareja, escogió erróneamente comprar un piso en el que no puede vivir pero que debe seguir pagando, escogió mal su trabajo que no le permite llegar a fin de mes. ¿O no? Llevamos años ya escuchando eso de que los españoles «hemos tratado de vivir por encima de nuestras posibilidades», pero es una de las grandes mentiras de la historia.

    Como bien dice Laura Gomara en su libro Vienen mal dadas “Le habían negado los sueños que durante años se habían encargado de meterle en la cabeza.» Todos nos creímos aquello de que si estudiábamos una carrera conseguiríamos un trabajo digno que nos permitiría no solo llegar a fin de mes, sino poder llevar una existencia acomodada. Poder viajar, tener hijos, comprar un coche, y algún capricho de vez en cuando. Pero cuando en tu nómina a fin de mes no llegas ni a los 800€ es imposible mantener el espejismo.

    Podría contaros que un hombre se acerca a Ruth una noche y le ofrece una salida. Que sin saber muy bien cómo se estará planteando reventar cajeros de banco con una banda de desconocidos para poder salir adelante. Que gracias a esa banda construye una novela coral. Pero es que creo que todo eso es una excusa.

    Vienen mal dadas va de atracadores, sí. Pero sobre todo trata acerca de la miseria. No esa indigencia que podemos identificar y etiquetar, la de ese hombre que pide en la calle o aquel otro que duerme en un cajero. Esta novela aborda esa necesidad que se esconde, la que incomoda más que ninguna y nos hace mirar para otro lado. La de aquellos que han seguido las instrucciones al pie de la letra pero aún así no han conseguido montar las piezas esa vida enlatada que compraron. Aquellos que se ven obligados a tener dos o tres trabajos, a vivir en una habitación dentro de un piso compartido, a rebuscar de vez en cuando en los contenedores cuando los supermercados tiran lo que ha sobrado a última hora. Ese tipo de miseria orgullosa, la que te impide recurrir a un comedor social o a pedir ayuda. Porque te mereces todo aquello por lo que estás luchando como el que más, pero por lo que sea no consigues alcanzarlo.

    Aunque la trama es potente, y el hilo conductor de los atracos mantiene el interés bien alto durante todo el texto, yo me quedo con la construcción de personajes. Los secundarios son magníficos, pero la solidez y consistencia de Ruth es brillante. Estamos ante una mujer extremadamente delgada porque se está muriendo de hambre, que combina dos empleos con trabajos de canguro en sus ratos libres, que hace meses no tiene contacto físico con otro ser humano, y que a pesar de todo ello (o gracias a ello, según se mire) tiene una fortaleza y una entereza formidables. Y todo ello lo consigue a través de unos recursos cotidianos, a través de una serie de afirmaciones y de toma de decisiones coherentes y acertadas. Es una heroína de la vida diaria, de esas que todos conocemos a patadas, que han salido adelante con lo mínimo y que nunca se han rendido. Porque las mujeres no se rinden ni piden ayuda, pese a que muchos opinen lo contrario.

    En las zonas de sombra se sentía más segura. Quiso observar mejor a los congregados. La mayoría estaba a contraluz y no podía distinguir sus caras. La habían educado para tener miedo a ese tipo de hombres, para temer una agresión, para correr y esconderse y gritar con todas sus fuerzas, para no ser capaz de defenderse por sí misma, con garras y dientes si era necesario, para quedarse quietecita y dejarse hacer, para pedir ayuda. Y al pensarlo volvía a ella la rabia. Sentía casi tanta rabia como por ser pobre. La habían educado para ser una princesa. Era una sensación de estafa, de desamparo.

    Vienen mal dadas no es perfecta. Es una primera novela y a nivel estructural considero que tiene algunos fallos, pero creo que estos se suplen con sus aciertos. El arranque puede resultar un tanto inverosímil, pero si aceptáis el juego y os dejáis llevar, descubriréis una magnífica obra que os hará sufrir y disfrutar a partes iguales. Que os removerá las entrañas. Que os incomodará. Y qué hay mejor que un libro que no te deja indiferente.

    Título: Vienen mal dadas.
    Autor: Laura Gomara.
    Editorial: Roca Editorial (2017).
    ISBN:9788416867141.
    Páginas: 304.
    Precio: 17,90
    Ficha del libro en Roca: http://www.rocalibros.com/roca-editorial/catalogo/Laura+Gomara/Vienen+mal+dadas
  • Las lágrimas de Claire Jones, de Berna González Harbour (2017)

    Las lágrimas de Claire Jones, de Berna González Harbour (2017)

    La comisaria Ruiz ha sido destinada a Soria, una ciudad en la que nunca pasa nada (el último crimen acontecido en la ciudad data de 1954) y la inactividad puede con ella. Su amigo y antiguo compañero Carlos, en Santander, trata de recuperarse de un infarto. Y en una de las visitas de la comisaria un cadáver es encontrado en el maletero de un coche. A pesar de que María Ruiz no tendrá jurisdicción en la zona, no duda en empezar a investigar el caso con la ayuda de Carlos. El cadáver es el de una muchacha joven y junto al cuerpo aparecen unas manoletinas perfectamente colocadas. Quizá lo más inquietante del caso es por qué nadie ha denunciado la desaparición de una chica joven, por qué sus amigos, vecinos o familiares no han hecho nada por encontrarla.

    A través de la búsqueda de los antecedentes de Claire Jones, la chica encontrada, viajaremos a plena Guerra Civil y a la figura de los cuáqueros, miembros de la Sociedad Religiosa de los Amigos, una organización que ayudó a miles de personas a no morir de hambre y a huir del país antes de ser apresados por la dictadura de Franco. Precisamente esta búsqueda en el pasado hará que saltemos del presente a la vida de Claire y sus antepasados de un capítulo a otro, teniendo así una narración en dos tiempos.

    Si bien el tema de los cuáqueros resulta de gran interés, González Harbour cita a la organización, nos habla de un personaje secundario de la novela que perteneció a dicha sociedad, pero apenas profundiza en el tema. No sé bien si la intención era más de servir como puente para generar interés en el lector y que este busque por sus propios medios, sin embargo creo que queda desaprovechado por completo debido a la importancia que podría haber tenido en la trama. Por supuesto, esto es una apreciación subjetiva porque a mí me resultó un aspecto llamativo dentro de las subtramas, pero el libro funciona tal y como está.

    Los escenarios creo que también han sido desaprovechados. Cada vez es más habitual que las novelas negras se ambienten en ciudades y espacios reales, y a los lectores les encanta poder ver reflejadas sus calles en un libro. Las lágrimas de Claire Jones transcurre a caballo entre Soria y Santander, pero bien podrían haber sido Cáceres y Málaga, o Murcia y Sevilla. Apenas encontramos huellas de los lugares en el texto, convirtiéndose más en un escenario de cartón que en un lugar real donde se ambienta la acción de la obra. Como el elemento anterior, esta apreciación es completamente subjetiva, aunque sí es verdad que he leído algún comentario en el que comparten conmigo esta reflexión.

    Las lágrimas de Claire Jones es una novela policíaca de corte clásico. Los personajes están bien construidos, pero a mí me ha costado bastante empatizar con la protagonista. Es cierto que tampoco es un personaje que se abra en exceso al lector, y será más a través de sus obras que de sus palabras que debemos juzgarla. Es amiga de sus amigos, aunque es un personaje solitario que se mueve más por autosatisfacción que por entrega a su trabajo. En esta tercera entrega de la serie se encuentra frustrada por haber sido destinada en una ciudad tan pequeña y apartada,. No le importará saltarse todas las normas del cuerpo policial en el que trabaja con tal de poder tener un poco de acción. No parece tanto que busque apresar al culpable como que trata de tener la mente distraída y ocupada en un caso y una ciudad que no son de su competencia. Por supuesto, todo esto es ficción, pero es un aspecto que chirría durante la lectura porque no resulta del todo verosímil.

    Esta es la primera obra que leo de la serie de la comisaria María Ruiz y he de decir que funciona de manera independiente, algo que creo que es importante dentro de su nominación al Premio Hammett. También es cierto que las alusiones iniciales al pasado de la protagonista son tantas que el lector se siente un poco perdido por no entender cómo y por qué hemos llegado a donde estamos. Poco a poco las dudas se van disipando, aunque es cierto que aunque los seguidores de la serie agradecerán esa complicidad, los novatos pueden sentirse perdidos.

    Las lágrimas de Claire Jones no es una mala novela, pero no ha terminado de enamorarme. No he conectado con el escenario, ni con los personajes, y la trama se me diluía entre búsquedas del pasado, del presente y de la propia identidad de la protagonista. Considero que podría haber sido una historia mucho más potente debido a los elementos que introduce, sin embargo, por algún motivo, he tenido la sensación de que todo se queda a medio camino.

    Título: Las lágrimas de Claire Jones.
    Autor: Berna González Harbour.
    Editorial: Destino (2017).
    ISBN:9788423352418.
    Páginas: 352.
    Precio: 18,50€
    Ficha del libro en Destino: https://www.planetadelibros.com/libro-las-lagrimas-de-claire-jones/250380